The Last Man on Earth – TV Serie. USA, 2014

Por Mauro Vargas.

The Last Man on Earth es como encontrar la última gaseosa del desierto y percatarse de que no es Coca-Cola sino Big Cola. Es una sinfonía de la mala suerte, una oda a la mezquindad, a la mentira y al egoísmo. Si Seinfield jamás se preocupó por hacer de sus personajes modelos ejemplares ni pretender enseñar algo sobre cualquier cosa, esta atípica comedia va un paso más allá. Aunque la idea de un mundo despoblado sugiera la utópica idea de reconstruir la civilización evitando los errores del pasado, el hombre sigue siendo una criatura podrida. La mentira, la envidia, los celos, el orgullo y las ansias de poder serán las riendas con las que, inevitablemente, se encaminará la sociedad en su segunda oportunidad. Ya lo dice Cormac McCarthy en Todos los hermosos caballos: «Se considera cierto que quienes no conocen su historia están condenados a repetirla. Yo no creo que su conocimiento pueda salvarnos. Lo constante en la historia es la codicia, la necedad y una avidez de sangre que incluso Dios (que sabe todo cuanto pueda saberse) parece impotente para cambiar».

Pero no se alarmen, esta no es una historia para reflexionar sentado y con la mano en el mentón. Como en toda comedia, no tenemos que llenarnos de ansiedad por seguir pistas o descubrir misterios. Sin embargo, The Last Man on Earth combina con maestría el deleite del momento —la risa— con la expectativa sobre el destino de sus protagonistas, en especial el de Phil Miller, con quien nos identificamos, a pesar de que sus vestiduras sean esas actitudes que la sociedad acostumbra a censurar. Probablemente esta serie no sea fácil de digerir para quienes gustan de héroes típicos, pero si le dan una oportunidad más allá de los primeros capítulos, descubrirán que Phil Miller es el verdadero antihéroe de nuestro tiempo y que The Last Man on Earth es de las propuestas más creativas que ha parido la televisión en sus últimos años.

El juguete rabioso – Roberto Arlt. Ed. Bruguera, 1980.

Roberto Arlt - El Juguete Rabioso

Por Alejandro Torres

Silvio Astier, entrañable niño soñador en una Buenos Aires plagada al tiempo de lujo y miseria, añora salir de su “vida puerca”, de la miseria que lo mantiene sujeto al conventillo maloliente. Embrujado por personajes de novelas de folletín, invoca siempre a sus héroes ladrones, a los villanos amados de Feval y Eugenio Sué. Se une en correrías de pillos para salir de la pobreza. Desea ser el gran ladrón que eleve el hurto a una ciencia. Cualquier invento que lo aleje del lodazal de su vida. Roberto Arlt publica hacia 1926 la que ha sido considerada una de las primeras novelas auténticamente urbanas del continente. Ninguneada por la gran crítica de la época, es hoy referente del género y letra viva e hilarante del destino tragicómico  de los bajos fondos de cualquier ciudad.

Teñida de quimeras y gestos autobiográficos del autor, El juguete cumple más de 80 años y sigue rabiando. No molestaré con interpretaciones. Solo aseguro una buena dosis de calle y de seres condenados que buscan sin hallar un lugar en el mundo.

por si acaso, ahí les dejo la peli y algún material extra para animar la lectura de este texto imprescindible de la vanguardia latinoamericana.

y la película

Extremety retained – Jason Netherton. Handshake INC, 2014

extremity

Por Alejandro Torres.

Cuando se tiene un tema favorito, siempre se busca un libro imposible. Uno que lo diga todo y que vaya a fondo con las preguntas que uno lleva tiempo pastando. Ese libro no existe. En general, los libros a la carta deben ser escritos por el curioso que los ha buscado. Así me pasa cuando quiero leer sobre música. Siempre se quedan cortos pero lo malo es que no soy escritor y me queda grande decir algo importante sobre el asunto. Sin embargo un día me topé con el trabajo de Jason Netherton. Un tipo que con su música ha recorrido un montón de escenarios en muchos países y mientras aporrea su bajo en una banda brutalera, lleva perfectos diarios de sus charlas con los hacedores de música extrema, de Death Metal. Me ha sorprendido con su paciencia para tejer la historia mejor contada, hasta ahora, de un trozo importante del Underground. No pierde oportunidad de sacar a la luz los asuntos importantes de un estilo musical que se niega a morir. Estructura un relato a partir de tres momentos clave: querer tocar, salir a tocar y lograr grabar. en esos pasos encierra toda una tradición sobre un subgénero que nació a mediados de los ochenta y aún persiste, aunque ya no crece demasiado. Netherton además de revelarnos las temáticas y toda la imaginería de este sonido, deja hablar a músicos, roadies, ingenieros de sonido, productores, ilustradores y otras gentes del medio que, sin saberlo, van tejiendo un cuento de sus alegrías y sus penurias. De sus influencias y sus logros. También de cómo se pasa de un corrillo de locos obsesos por el ruido y el cine sangriento a un movimiento con más de 20 años de tradición y que con un lenguaje propio logró pasar de un fanzine fotocopiado y el eterno voz a voz, a tener que contratar contadores para impuestos en un negocio que solo sabe dar pérdida pero que como todo placer llevado al arte, te mantiene atado aunque no haya éxito. Con más de un centenar de voces de todo el orbe, incluida una colombiana, Netherton ha logrado dejar un documento para la memoria de la música subterránea. Totalmente recomendado.

KILLER JOE – William Friedkin. USA, 2011.

killer joe

Por Mauro Vargas

La violencia, el asco y la desgracia tienen un delicioso punto límite que, al traspasarlo, no deja más opción que reír. Killer Joe es la muestra ideal. ¿Cómo estar de acuerdo con que una familia decide matar a su madre por un seguro de vida de cincuenta mil dólares? Estos personajes están al borde de la desesperación: son patéticamente pobres, económica y racionalmente. Juegan a encender una rama con una mano mientras en la otra sostienen una lata de gasolina. Merecen todo lo malo que les pueda pasar.

Padre e hijo, secundados por la hija menor, deciden contratar para cometer el crimen a un tipo llamado Joe Cooper, asesino a sueldo y policía. El plan no revela fisuras: será como tener a la justicia de su lado todo el tiempo. Y, ciertamente, Joe es tan efectivo como dicen. Cobra veinticinco mil dólares por anticipado. Pero padre e hijo no tienen para pagarle hasta después de reclamar el seguro. Entonces Joe pide una garantía: acceso total a la pequeña y virginal Dottie. De repente se ha enamorado de ella. Y ese es tan solo el comienzo de aquel desfile de infortunios merecidos.

William Friedkin, director de El exorcista, nos presenta lo que para él es una retorcida historia de amor, al mejor estilo de Cenicienta. Pero es más que eso: es hablar sobre la avaricia, la miseria, la mediocridad y la violencia con un humor tan negro como el coltán. Killer Joe es casi el resultado de revivir a Erskine Caldwell e invitarlo a escribir, con las perversiones de estos tiempos, una de esas historias que gustaba imaginar, supurantes de crudeza y malos infortunios.

La vida inesperada – Jorge Torregrossa. España, 2014.

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Por Alejandro Torres.
Hace muchos años me visita un budista; un neobudista para mejor decir. Es un viejo amigo ya. De cuando en cuando me compra algún libro y siempre es un libro precioso, de esos que suelen añorarse mucho y verse muy poco. Pero lo traigo a cuento a mi amigo ya que suelo consultarlo, aprender de él y una tarde de tantas me dijo que la felicidad, la verdadera felicidad, se halla en la renuncia; en no buscar donde se suele buscarla: en las cosas materiales, en los otros, en los asuntos del mundo. Correr tras esas quimeras es justo la manera de no hallar nada. Abandonar la esperanza en lo pasajero es mejor. Difícil realización me planteaba mi amigo pero, las imágenes y sensaciones que constantemente se plantean frente a uno, suelen hablar mejor que todas las palabras. Esta peli que les recomiendo trata de eso, de encontrar sin buscar pero manteniéndose atento. No deseperanzado y sin ángel sino abierto en todo momento a lo inesperado; al cambio. La trama humilde de las vidas de los sin tierra es la luz de esta historia. New York, esa ciudad de trasterrados, es el telón de fondo que propone bandazos semejantes a la felicidad pero mejores en tanto nos ponen a prueba. A veces es bello que una película no requiera de sobresaltos y ruido para ser una gran narración. Basta con que nos parezca que bien podríamos ser nosotros los protagonistas. Un cuento sencillo pero profundo. Renunciar al sueño para toparse con la vida. Como mi amigo, que se deja venir a ver mis pocos libros sin buscarlos. De cuando en vez, sin esperar ninguno en particular, un libro aparece. Cada tanto. En fin, una peli grata.
https://youtu.be/XEw9RpPg5-8

La entrega – Denis Lehane. Salamandra, 2014.

 
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Por Tomás Ferri.

Al cabo de cinco minutos —o de tan solo treinta segundos—
podría descubrir si había otra vida después de esta o únicamente
el dolor del acero penetrando en su cuerpo y destrozando los órganos.
Y luego nada.

Bob trabaja detrás de la barra de un bar con su primo Marv, antiguo propietario del local que aún lleva su nombre, pero ahora le pertenece a los chechenos, que los usan, como a tantos otros alrededor de toda la ciudad, para recibir dinero de apuestas ilegales.
Diez años atrás un evento hizo que la vida de Bob quedara suspendida. Ahora, otro evento, de apariencia insignificante, va a poner a andar nuevamente las manecillas del reloj de la vida que parecían haber estado inmóviles por una década. Saliendo del bar, una noche de implacable invierno, Bob va a encontrarse un cachorro en una caneca de basura y… Alguien planea robar a los chechenos, alguien desea no estar solo, un policía quiere encarrillar su carrera, un demente pretende recuperar a su novia, los chechenos piensan picar a quien se meta con su dinero, el primo Marv concibe retirarse y Bob, un tipo reservado, se vuelve el coprotagonista en la vida de todos estos personajes.

Una novela negra corta, inteligente, que terminamos de un solo envión y nos deja con el agridulce sabor de la vida, pero con el dulce placer que nos regala una historia bien contada.
Cuando el arrepentimiento no es suficiente y existen pecados para los cuales no hay perdón, ¿cómo vive un pecador?

Mystic River, dirigida por Clint Eastwood; Shutter Island, por Martin Scorsese, y Gone Baby Gone, por Ben Affleck, son tres de sus anteriores novelas llevadas con éxito a la pantalla grande. La entrega, dirigida por Michael R. Roskan, cuenta en su reparto con Tom Hardy como Bob y con James Gandolfini, en su última actuación, como el primo Marv.
HYPERLINK “https://www.youtube.com/watch?v=iIIELlLHLXk” https://www.youtube.com/watch?v=iIIELlLHLXk

Sperman- Roberto Fontanarrosa. Ediciones de la flor, 1987.

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Fontanarrosa, el “negro” más famoso de Rosario (Argentina) tiene un saldo a favor pendiente con el mundo editorial. Desde finales de la década del ochenta,  ya en plena democrácia argentina, no se reedita un auténtico clásico de su autoría. Siempre vuelve a mojar imprenta Boogie, Inodoro Pereyra y sus cientos de chistes para el periódico Clarín pero no se ha vuelto a mencionar con fuerza de letra de molde un raro superhéroe que también caricaturizaba lo peor del sinsentido de la política, las corporaciones y la mafia, que vienen siendo desde siempre la misma cosa. Sperman Donor “el hombre del sexo de hierro”, pertenece a una cosecha rara de la imaginación más febril pero increíblemente lúcida de Fontanarrosa. En franca parodia de los superhéroes gringos, Sperman vestido con sus tangas por encima del spandex está abocado a poblar el mundo y llevar la simiente de la libertad y la democracia donde se requieran. Es un arma secreta de Estados Unidos para que el germen de la tierra de los bravos y el hogar de los libres no cese de esparcirse. Llenas de un humor negrísimo y agudo, las viñetas de Sperman y su compañero de aventuras, un espermatozoide llamado Germinal, nos llevan por las sendas del pensamiento del imperio Yankee en clave humorística única. Aunque ya no estemos en la misma guerra fría de entonces y no sea tan nuevo el asunto de la gestación in vitro ni la pureza de las razas, Fontanarrosa aprovecha en poco más de diez aventuras para que Sperman ponga de relieve cómo los países de ese tercer mundo, que tan crudamente diseccionó Boogie “el aceitoso”, son solo un laboratorio para las grandes potencias. Fuera del tono escabroso de su hermano mercenario, este superhéroe sexualmente superdotado y donador universal inagotable de semen poderoso, sirve aún mejor a Fontanarrosa; tiene un dejo más inteligente aún. Atento al llamado de la justicia espermática, parodia de las invasiones de toda índole de los gringos, Sperman es la alegoría perfecta del deseo paranoide y facho del tio Sam por uniformar el mundo. Lanzo desde aquí la botella al mar del mundo del libro con la esperanza de que un día este trozo inperdible de Fontanarrosa encuentre de nuevo su camino a la imprenta. Sigue siendo necesario educarnos en lo político, más aún si se hace a contrapelo, dejando que la inteligencia nos abra los ojos para que nos enteremos de que esos reyezuelos siempre han desfilado desnudos.