Nebraska (película) – Alexander Payne. USA, 2013.

Por Carlos Alejandro Núñez Trujillo.

Nebraska (Alexander Payne, 2013) es una película extraordinaria. Posiblemente una de las mejores películas que haya visto en la última década…

La primera escena muestra a un hombre anciano caminando aparentemente sin rumbo. Un policía le pregunta que para donde va, y luego la cinta corta a una escena en la estación de policia donde averiguamos que al viejo quiere reclamar un premio de 1 millón de dólares que debe cobrar en otro estado. El problema es que la carta que posee como única prueba de su buena fortuna es un fraude, como esos correos spam que uno recibe a diario. Pero el anciano Woody, interpretado magistralmente por Bruce Dern, no se resigna a esta mala broma del destino, sino que intenta por todos los medios posibles escapar de su actual existencia.

En el viaje que emprende para reclamar el supuesto premio junto a un hijo increíblemente paciente y afectuoso, Woody visita los lugares y protagonistas de su pasado. Se trata de un viaje tanto espacial como temporal por esa América profunda donde los pueblos parecen congelados en el tiempo. Donde los ancianos se sientan al pie de la carretera a observar los carros pasar y todas las familias se conocen entre sí.

Bajo su caparazón lacónico y burdo, Woody esconde un gran espíritu. Pacientemente aguanta todos los reproches de su esposa, interpretada también magistralmente por June Squibb, quien le da lata constantemente por sus problemas de alcoholismo y personalidad confiada.

La película es una reflexión sobre cómo la riqueza real o imaginada revela la verdadera naturaleza de las personas. Aún si el premio es un fraude, varios de los familiares y conocidos de Woody prefieren creer en la fantasía de una fortuna surgida de la nada, y usan tretas y artimañas para reclamar aquello que no les corresponde. La cinta mezcla la bajeza ilimitada de algunos seres humanos, con la altura moral de otros, particularmente el hijo de Woody, quien le hace el juego a su papá tal como el protagonista de La Vida es Bella hace con su hijo.

Finalmente, fue una excelente idea hacer la película en blanco y negro, porque evoca una sensanción de nostalgia por los lugares del pasado. La nostalgia de las posibilidades irrealizadas y las esperanzas perdidas. La nostalgia de las relaciones imposibles y los momentos que no se pueden recuperar. Al ver esta película pensé intensamente en mi papá, porque ví varios de sus rasgos reflejados en el personaje de Woody. Al igual que Woody, mi papá era un hombre de pocas palabras, que ocultaba un afecto profundo tras una fachada de aparente dureza. También poseía la característica de confiar demasiado en las personas, algunas de las cuales acabaron por hacerle más mal que bien. Por eso Nebraska me llega a lo más profundo del alma: porque sin contar con presupuesto estratosférico y efectos especiales costosísimos, logra reconectarnos con nuestros recuerdos y el origen de lo que hoy somos.

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