¿Cuándo hacerle la necrológica a Tyler?

Por Tomás Ferri.

Su nombre: Tyler.  Por supuesto, no tenía ningún parecido con Brad Pitt pero si guardaba alguna relación con uno de sus personajes.  -Mi hermano ha visto, en versión original, decenas de veces fight club y ha memorizado más de la mitad de los diálogos con una aceptable pronunciación.  Esto es casi lo único que él sabe en inglés, lo otro es fuck que lo aprendió en Scarface-.

Cuando Tyler llegó por los tejados de las casas vecinas a tomar un descanso en nuestra terraza, traía frescas y grotescas cicatrices en la cara qué de haber sido humano mi hermano le habría llamado Scarface.  Era negro, el doble de tamaño de un gato promedio, y no permitía que nadie intentara acercársele.  Tyler, le dijo mi hermano y el gato pareció alistarse para otro round.

Por su apariencia, sabíamos que cada visita de Tyler era precedida por violentas peleas callejeras.  Se convirtió en un huésped habitual en la casa, su clínica de reposo, dos o tres días de recuperación y luego desaparecía por semanas enteras.  Con el tiempo ya bajaba al segundo piso y, sin anunciar su llegada, se echaba en uno de los sofás a lamerse las consecuencias de las últimas peleas.  Ni ronroneaba ni maullaba, seguía fielmente las reglas del club.  Incluso, en silencio, se paraba al lado de la nevera para pedirnos su rigurosa dieta: leche, salchichas rancheras o pollo asado.

Sí pasaban algunos meses sin su visita, en casa imaginábamos desenlaces fatales.  Sin embargo, continuaba regresando, eso sí, más viejo y más castigado por la salvaje vida de Bogotá.

Hace apenas un par de semanas volvió Tyler, después de una larga ausencia, tan flaco y tan viejo que casi tenía el tamaño de un gato promedio.  Llegó en un día soleado y se echó en la azotea, apenas si prestó atención a la coquita con leche y a la salchicha ranchera.  A los dos días de su visita, cuando aún no había aclarado, yo me levanté y subí a la terraza a buscar una toalla para ducharme y empezar a leer un libro de Hrabal.  Cuando iba colocar el pie entre el lavadero y la lavadora, la conciencia de una oscuridad mayor a la habitual me hizo frenar; Tyler estaba echado encima de un pequeño tapete.  Dos horas más tarde en un break de mi lectura subí con un tinto a tomar el aire; Tyler aun estaba acostado, y no era raro porque en los dos últimos días casi no había hecho otra cosa.  Bajé y Continué la lectura hasta que al rato mi mamá me interrumpió para decirme que Tyler estaba muerto, yo tenía que recogerlo y empacarlo en una bolsa de basura.  No reflexioné mucho sobre las teorías que me contaron del lugar que escogen los gatos para morir y tampoco hubo ninguna frase de cajón: quedó como si estuviera dormidito. Los seres vivos cuando mueren se convierten en cosas inanimadas, inertes, como pedazos de roca.

Le escribí un e-mail a mi hermano que ya parecía un obituario.  Él no sólo le había dado el nombre sino que lo había alimentado por algunos años y, lo que es más, era al único que Tyler había buscado un par de veces para que lo acariciara.

Unos días después, domingo en la noche, al levantar la almohada de mi cama pegué un brincó hacia atrás, había algo negro bajo la almohada.  Cuando la sorpresa-susto me dejo fijarme bien; me dí cuenta que era un gato pequeño, de no más de un mes, que dormía placidamente bajo la almohada.  El pobre se asustó tanto que, cuando traté de acercarme a alzarlo, brincó y se escabulló por las cortinas.  Tardé más de media hora en encontrarlo.  Se había colgado de una cobija que estaba cubriendo un escritorio.  Cuando por fin lo alcé su corazón estaba tan agitado que no podía maullar ni ronronear.  Tyler II, lo llama mi mamá.  Yo no estoy muy seguro de lo de las siete vidas,  pero me asalta una duda: ¿Cuándo hacerle la necrológica a Tyler?

Una respuesta to “¿Cuándo hacerle la necrológica a Tyler?”

  1. Leer a Ferri, me recuerda lo solos que estamos en el universo, aunque en el plano de atras hayan muchos paisajes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: